EC- ¿En qué año llegó a este país?
LE- Exactamente el 30 de agosto de 1999.
EC- ¿Llegó a esperar el año 2000 aquí?
LE- Sí, lo llegamos a esperar pasando frío, ese fue el año de la espera del nuevo milenio, aunque nosotros la pasamos en Orlando nos cogió la noche en los parques porque no teníamos con quien pasarlo.
EC- ¿A qué ciudad llegó cuando vino de Colombia?
LE- Yo llegue a Waterbury.
EC- ¿Y de allí no se ha movido?
LE- No, la verdad es que le he cogido un especial cariño a esta ciudad.
EC- ¿Qué tiene la ciudad que le ha cogido tanto cariño?
LE- No lo se, la verdad es que cuando nosotros llegamos Waterbury tenía ya muchos hispanos, pero no era tanto como ahora. Para nosotros fue muy difícil, primero por el cambio total de costumbres, pero a pesar de todo nunca tuvimos un no, había una química con la ciudad que me hizo quererla.
EC- ¿Qué lo motivo a inmigrar?
LE- Yo creo que como la mayoría del inmigrante que llegamos acá, buscando nuevos horizontes, pero antes de eso creo que fue la crisis económica que vivía Colombia. Por esos años yo trabajaba en la fabrica General Motors, la fabrica de carros en Colombia y vino una reducción total de la producción y el departamento en el cual trabajaba lo cerraron. Yo trabajaba para reposición así que los que hacían los carros les quedaba el tiempo para hacer los dos trabajos, la reducción fue de 130 carros diarios a 30 carros entonces había tiempo y hay que recordar que en nuestros países muchas veces una persona de 40 años ya es viejo para las compañías y ese es un problema para buscar trabajo, y tenía dos muchachos que iban creciendo y que tendrían otras necesidades eso me obligó a tomar la decisión de venir.
EC- ¿Pero imagino que esa fue una decisión difícil de tomar?
LE- Si, fue una decisión tomada como a las cuatro de la mañana y aunque mi esposa tenía un trabajo en la rama judicial el ritmo de vida era compartido y con un desempleado en la casa no aguantábamos, eso me obligó a venir. Yo vine primero y ellos llegaron en diciembre.
EC- ¿Qué tan difícil ha sido comenzar una vida en un país tan distinto?
LE- Yo creo que todo trae sus dificultades pero cuando hay unión las dificultades se hacen más llevaderas, suceden anécdotas, o incluso situaciones donde uno dice ¿Cómo logré sobrepasar eso y no me di cuenta?, por eso la unión familiar ha sido clave para salir adelante.
EC- ¿Usted también ha hecho muchas cosas por la comunidad?
LE- ¡Bendito sea Dios! pero la verdad yo creo que más bien la comunidad ha hecho muchas cosas por mi, porque se han podido hacer cosas aunque no diría que soy yo el que las ha estado haciendo, es la necesidad de unión de todos los que llegamos en determinado momento y no tenemos a quien acudir, es como quien ve una ventana que nos muestra el camino y nos dice que vayamos por ese lado, eso no se hace solo eso, se hace con la comunidad.
EC- ¿Cuénteme de su trabajo con la comunidad?
LE- La bandera ha sido del fútbol, eso nació a raíz de la necesidad, en el primer invierno en el que yo estaba acá imagínate que tenía yo dos muchachos que podían estar disfrutando de nuestro clima, de salir al patio jugar con sus amigos, pero en vez nos coge aquí el invierno, no tenían amigos, nos tocó ir a Janden a buscar una cancha. Fuimos en medio de la nieve. Allá encontramos como a 20 muchachos, ecuatorianos, mexicanos y dijimos “no podemos permitir que esto suceda, no podemos seguir exponiéndonos a viajar media hora con el mal clima”, entonces dije “necesito hacer algo para que los muchachos tengan lo necesario por acá”, de allí nació la idea de crear un club de soccer donde todos tuvieran un sitio donde pudieran practicar. Ya llevamos ocho años con eso y contamos con el gran apoyo del Canillita y de allí ha nacido que se puedan organizar otras cosas como crear eventos para ayudar a alguien que lo necesite. Es así como se han podido hacer bastantes cosas pero como digo, con la ayuda de todos.
EC- ¿Ha habido alguna historia de esas ayudas que lo haya tocado en especial?
LE- Hubo un paisano de nosotros que tuvo cáncer, desafortunadamente él murió, pero cuando estaba grave los amigos dijeron ¿Qué hacemos para ayudarlo? y nos inventamos una obra de teatro en ocho días, fuimos a la Iglesia Saint Margaret para que nos ayudaran económicamente con lo que se pudiera, era muy interesante el ver como la gente respondía con más ganas de hacer algo.
EC- ¿Toda su familia esta acá?
LE- Si, como yo le cuento yo me vine en agosto y en diciembre estábamos hablando o todos se vienen o yo me regreso y decidimos abandonar todo en Colombia y que se vinieran. Ahora puedo decir que incluso soy abuelo.
EC- ¿Cuántos nietos?
LE- Dos nietos, mis hijos estudian y trabajan aunque tratamos de mantener nuestras costumbres, como la navidad que para nosotros los hispanos es primordial, y aunque mis hijos tienen alrededor de los treinta años han mantenido las costumbres nuestras como el llegar a almorzar.
EC- ¿Esas son una de las cosas que más debe sentir de enseñarle a sus hijos?
LE- ¡Oh! Claro, eso es la esencia de la vida, por ejemplo mi señora desde que llegó comenzó a organizar las novenas navideñas. Durante la época de la novena, a cantar los villancicos, una porque nos hace sentir en nuestra tierra y dos para que nuestros hijos y nuestros nietos tengan algo de nuestras costumbres, sin olvidar de donde venimos. Es más, una de nuestras metas es que podamos tener algún lugar donde nuestros niños vayan a conocer nuestra cultura, de donde venimos, nuestras danzas, cuentos, todo eso que vivimos los sudamericanos, decía Facundo Cabral, “Rico no es el que más tiene dinero, sino la riqueza se lleva dentro” y la riqueza nuestra es muy grande, porque nuestras raíces son tan grandes, tienen tantos matices que te lleva a vivir una vida tranquila y eso quisiera transmitírselo a todos los muchachos por medio de la danza, los cuentos, el teatro y el deporte.
EC- ¿A qué cree usted que se debe el que los jóvenes ya no conozcan tanto de sus raíces?
LE- Mira, en estos momentos le preguntas a un muchacho ¿Tú eres colombiano? y el te dice “si”, y le preguntas ¿En qué posición geográfica de Sudamérica está? no te lo va ha contestar, no lo va ha decir porque no se lo han enseñado. Ahora, nuestros hijos están metidos en el Nintendo, es el avance tecnológico que hay, pero ese avance les esta haciendo perder ese conocimiento, recuerden que “más sabe el diablo por viejo que por diablo” eso los ha metido en un mundo muy diferente y muy rápido, mira a mi nieto, un día le apagamos la computadora y le dijimos que se había dañado, él de una vez la fue prendiendo, un niño que va ha cumplir tres años y nosotros que cada vez le metemos la mano a la computadora temblamos del susto porque la vamos a dañar, así como van con esa tecnología también tenemos que darles opciones. Es muy rápido el sistema de vida que se lleva especialmente aquí en Estados Unidos, nosotros sólo nos dedicamos a satisfacer la cuestión económica, la cuestión material y eso ha llevado a perder y abandonar nuestras costumbres.
EC- ¿Cómo se llama su esposa?
LE- Nancy
EC- ¿Cómo se llaman sus hijos?
LE- John que va a cumplir treinta, y Camilo que va ha cumplir veinte y nueve, y dos nietos de mi hijo mayor.
EC- ¿Cuántos años llevan de matrimonio?
LE- Vamos a cumplir treinta años, las bodas de plata las vinimos a celebrar aquí.
EC- ¿Quién cree que se merece el crédito?
LE- La verdad la gran parte del crédito es de ella, de esos treinta años llevamos diez viviendo acá sin regresar.
EC- ¿Le gustaría regresarse definitivamente o sólo a darse una vueltecita?
LE- Mi ideal sería poder estar en Colombia y Estados Unidos, el verano acá y el invierno en Colombia.
EC- ¿Ese es el sueño de muchos?
LE- Si.
EC- ¿De dónde es originario usted en Colombia?
LE- Yo vengo de un pueblito llamado Alban Cundinamarca, eso está situado muy cerquita de Bogota, a una hora y cuarto. Nosotros tenemos una casita en una vereda del municipio. Es un clima muy agradable, la finca es paterna. Somos nueve hermanos y hemos sido muy unidos. Nuestra idea tal vez es terminar todos allí.
EC- ¡Nueve hermanos! esos son muchos hijos.
LE- Si, ¡es que no había televisión!
EC- Si, yo he notado que siempre todo el mundo le hecha la culpa a la Televisión.
LE- Ja, Ja, Ja…
EC-¿Cómo recuerda sus años allá?
LE- Mira por aquellos años no había ni luz, mi papá fue concejal y recuerdo haber visto como llevaron la carretera hasta la vereda. Nosotros le tenemos un especial cariño a la vereda.
EC- ¿Entonces su papá trabajó también para el servicio público?
LE- Si, toda la vida, hemos trabajado en eso, se murió mi papá y en el consejo siguió mi hermana y ahorita hay un sobrino como tesorero del pueblo. Siempre hemos llevado como ese ritmo de trabajo, las satisfacciones son muy grandes. Cuando uno puede hacer algo por alguien esa sonrisa en la cara es lo mejor que puede haber.
EC- Tal vez de alguna manera aunque sin buscarlo siguió los pasos de su papá
LE- Correcto, la verdad es que uno no busca las cosas, son las cosas que lo buscan a uno.
EC- ¿Cuál es la mayor motivación para todo este trabajo?
LE- Como te decía lo que más me motiva es el poder ver una sonrisa, la satisfacción cuando se hace algo por insignificante que sea cuando se recibe esa sonrisa eso es la gloria, no importan los eventos, ni la magnitud, ni la cantidad de personas alrededor, por ejemplo nosotros aquí recogemos juguetes que estén en buenas condiciones, porque la verdad es que aquí el juguete para un niño muchas veces es algo de sólo unos días, mientras que en nuestros campos, en nuestras veredas e incluso en nuestras ciudades, hay mucho abandono donde muchas veces un niño tiene un juguete y al año siguiente lo que estrena es el arreglo de ese mismo juguete, si es que llegan a tener un juguete porque muchas veces ni siquiera eso sucede. El otro día veía las fotos que mi hermana me enviaba donde les estaban entregando los regalos a los niños. Les habíamos enviado como tres cajitas y un dinerito para que les compraran algo para un sándwich y unas sodas y con eso esos niños fueron felices.
EC- ¿Y cómo hacen para enviar esos juguetes?
LE- Este año se hicieron empanadas, arepas, organizamos unos partidos de fútbol, todos ponemos un granito de arena. Si todos ponemos un centavito tendremos muchos centavos, pero si sólo uno pone diez centavos eso es solo lo que vamos a tener.
EC- Yo veo a la comunidad colombiana como personas muy alegres.
LE- Si, la verdad es que nosotros disfrutamos mucho las cosas y eso es lo que nos ha mantenido. La verdad es que yo vivo como envidioso de mis hermanos allá porque nosotros tenemos como treinta fiestas en el año. Cada vez que hablo con ellos me dicen que hoy es San Patricio o Santa María o lo que sea, y uno les dice como están y aunque la situación económica este con problemas siempre hay algo que hacer, siempre hay fiesta o una ida al campo o lo que sea, la gente vive compartiendo el sancochito y esas cosas. Este es un país que vive azotado por la guerrilla, con políticos corruptos que ven como desangran al país pero aun así somos felices, eso es muy bueno porque sino estaríamos peor.
EC- ¿Cómo va lo de la liga?
LE- ¡Muy bien! En estos momentos contamos con catorce equipos. Ahora se va ha abrir un nuevo centro deportivo y estamos en conversaciones ya que quieren que les colaboremos con la parte organizativa.
EC- ¿La liga y el torneo siguen?
LE- Si, ya estamos en el octavo torneo en un matrimonio con El Canillita. Ha sido un éxito total este año con la asistencia del público en el torneo. Nosotros iniciamos con seis equipos hace ocho años, ahora tenemos catorce equipos. Vamos a iniciar con mujeres, y estamos dando los primeros pasos con los niños. Y lo que me hace sentir más orgulloso es el apoyo de la gente y lo multicultural que se ha tornado porque nosotros tenemos jugadores de África, de Europa, sudamericanos, albaneses, italianos y brasileros.
EC- ¿Cuándo termina el torneo?
LE- Todavía nos quedan ocho fechas más.
EC- ¿Y qué pasa después?
LE- Terminamos el “Indoor”, después comenzamos el Torneo de Primavera, después descansamos una semana y comenzamos el Torneo de Verano. Nosotros tenemos programación todo el año.
EC- ¿Cuántos jugadores tienen en total?
LE- Tenemos en la planilla alrededor de 350 jugadores para todos los torneos.
EC- ¿Dónde son los partidos?
LE- El torneo actual es en el River Balwin Recreation Center. El de primavera lo jugamos en el Estadio Municipal, y el de verano en el Hamilton Park.
Por su trabajo con nuestra comunidad, por ayudar a que nuestros jóvenes tengan una buena opción sana y segura para disfrutar Periódico El Canillita quiere destacar el trabajo de Don Luis Espitia.